martes, noviembre 21, 2006

Una historia triste con final feliz


Mi hija menor tiene un nuevo amigo que viene mucho a casa últimamente. Tiene 17 años y es un verdadero encanto, dulce y cariñoso hasta decir basta, cuida mucho de nuestra chica y cuando está en casa sabe hacerse querer. A veces es el primero que se tira a darme besos cuando llego a casa, y es el tipo de persona que te hace un masaje de hombros si te ve aspecto de cansada o te prepara un sandwich si no has comido.
Como la mayoría de los lectores de mis neuras no tiene hijos adolescentes, os diré que es REALMENTE difícil que los novios de tus hijas no se corten en tu presencia y se sonrojen con solo verte, al menos hasta que haya pasado el suficiente tiempo y te conozcan bien. La figura de la suegra impone mucho cuando se tienen 16 ó 17 años, así que este chico me tiene conquistada con su espontaneidad, su sentido del humor y su dulzura.

La vida de este chaval es cualquier cosa menos perfecta. No nació como sus hermanos, fruto del amor de sus padres. Es el resultado de una violación. No puedo saber cómo se siente alguien que ha venido al mundo porque un hijo de puta violó a tu madre, pero imagino que puede ser devastador.
No es lo peor que ha pasado en su vida. Cuando tenía 9 años presenció como un coche atropellaba a su hermano mayor (su ídolo, su mejor amigo), y lo dejaba reventado en la carretera. Mi chico estuvo bastante tiempo en estado de shock, y en tratamiento psicológico hasta hace un par de meses.

De resultas de esta serie de calamidades, se volcó en su madre. La cuida, la mima, la llama si va a llegar 5 minutos más tarde de lo previsto. Pero a su madre le ha afectado todo de otra manera.

Supongo que a raíz de la violación, la pobre mujer sufrió una depresión y desarrolló rechazo hacia su hijo desde su nacimiento, porque no quiso inscribirlo en el registro civil. El chaval no tiene partida de nacimiento ni está inscrito en ningún lado, a todos los efectos no existe. Tuvo que dejar de estudiar a los 14 años, cuando le pidieron la primera fotocopia del DNI que no tiene ni puede conseguir. Evidentemente tampoco puede trabajar porque no pueden hacerle contrato.
La situación económica en su casa es muy precaria. La madre lo saca adelante como puede, pero la mayoría de las veces él no tiene ni para coger el autobús para venir a ver a mi hija. Así que cuando viene se queda a comer, a cenar y a lo que haga falta, pero es muy humillante para él depender de la caridad, por muy de corazón que yo lo haga.

Él ha intentado muchas veces conseguir una partida de nacimiento para poder hacerse el DNI, quiere terminar de estudiar y trabajar, pero siempre se topa con la misma pared. En el ayuntamiento, en el juzgado, en los servicos sociales, siempre le piden la partida de nacimiento de su madre, y ella se niega en redondo a dársela. Quizá tiene miedo de que le hagan algo por no haber inscrito al niño, o incluso de que le quiten su custodia. No creo que hicieran eso, pero en cualquier caso ella tiene miedo y no quiere. Y el chico está desesperado y harto de no existir.
Ni que decir tiene que yo estaba dispuesta a ayudarlo como fuera, y lo que sea había que hacerlo ya, mientras sea menor de edad y tenga esa protección, porque en cuanto cumpla los 18 dentro de unos meses, ahí te pudras y búscate la vida que ya eres mayorcito.

No imaginaba que conseguir papeles para un español costaría más que para un extranjero, pero he pasado días haciendo llamadas telefónicas y enviando mails. Al parecer no era competencia de nadie, ni del ayuntamiento ni del juzgado ni de los servicios sociales, nadie sabía que hacer con un chico sin registrar. Al final he conseguido contactar con una abogada de los servicios de atención al menor que se va a hacer cargo de todo. Con toda discreción, pasando por encima de su madre, van a inscribir al chico en el registro y van a proporcionarle partida de nacimiento, de empadronamiento y DNI.

Mi hija y yo estábamos confabuladas para hacer esto, pero él no tenía ni idea. Yo no sabía cómo iba a reaccionar, porque a veces es muy fina la línea que separa las buenas intenciones de meterte donde no te llaman, y el chico ya está bastante humllado de recibir ayudas.
Anoche se lo dijimos. Le pedí que no se molestara conmigo por haberme metido en su vida, pero que me había tomado la libertad porque le tengo cariño.
Dios mío, pobre chico... Se me tiró al cuello y no paraba de darme besos y de darme gracias, con los ojos lagrimosos. No me lo pude despegar en una hora, yo ya abrumada y avergonzada, pero para él significaba mucho. Se sentía persona, ya podía trabajar y ayudar a su madre, terminar los estudios y tener siempre algo de dinero encima para poder invitar a mi chica a una coca-cola en vez de dejar que pagara ella.
¿Y podeis imaginar lo que más ilusión le hizo? Le compré un bono-bus para que pudiera venir todos los días, y parecía un niño pequeño el día de Reyes. Todavía alucino.

Creo que no me he sentido mejor en toda mi vida.

martes, octubre 31, 2006

11 kilos

Eso es lo que me he echado en el cuerpo desde que dejé de fumar, cagüenlaleche. Toda la vida intentando coger unos kilillos sin conseguirlo y ahora me han venido todos de golpe.
Me siento como dentro del cuerpo de otra persona. Me noto el culo cuando camino, al sentarme me aparece una leja en la tripa, y he ganado dos tallas, dos, de sujetador. Bueno, eso no me parece mal.

Después de toda una vida con 45 kilos, no es fácil adaptarse a este cambio en unos pocos meses. Ya sabía que iba a ganar algo de peso (y falta que me hacía), pero no me esperaba esa ansiedad por comer durante los primeros meses de no fumar. Ya se ha pasado, afortunadamente, solo era el efecto secundario más inmediato a la falta de nicotina, pero ya hace un tiempo que vuelvo a comer de forma normal, incluso empiezo a comer poco, como es mi naturaleza. Calculo que perderé unos 5 kilos al retomar mi alimentación normal y me quedaré en una cifra razonable, pero ha sido una sensación extrañísima la de estos meses . He tenido que reponer todo mi vestuario, enterito, no me ha servido nada de mi ropa de antes. Pero seguro que pronto volveré a mis antiguos vaqueros y mis antiguos (sniff) sujetadores.

Por cierto, dentro de nada hará un año que dejé el vicio. Este Año Nuevo tendré una cosa más que celebrar. Yupiii ¡¡¡

PS: Aún no he podido pasar un solo día en estos diez meses sin que me apetezca un cigarro varias veces al día. Sigo luchando día a día, jodido vicio.

viernes, octubre 06, 2006

Mi jardín

Que con estas últimas entradas mías que desprenden apatía y mala leche a partes iguales, puede parecer que no me van bien las cosas, pero no es eso. Hombre, el trabajo me las hace pasar putas a ratos, y tener tres adolescentes en casa es algo que solo le deseo a un par de personas, pero por lo demás no debo quejarme. Salvando esa saludable dosis de stress, las cosas me van bien.
Y claro que sigo teniento ilusión por el futuro y todas las cosas que quiero hacer. Pero mi última maquinación, la que me hace hacer chiribitas con los ojos cada vez que lo pienso es la monda: quiero tener un jardín japonés. Hala.
Pero un jardín japonés comme il faut, con sus rocas, su fuente con estanque y, oh maravilla, su puentecito de madera. En el caso de la casita de té, será sustituida por una pergolita de estilo japo que me la hago con dos viajes al Leroy Merlin, igual que el puente.














Ya os dije que Jose tiene un terrenito en Alicante donde queremos construir, y el caso es que yo me quedaba mirando los alrededores pensando qué podríamos hacer con eso, que tiene un aspecto tan yermo. Y como no podía ser de otra forma, empecé a imaginar un cerezo por aquí, unas piedras por allá... En realidad me imaginaba tambien unas geishas paseando por allí, pero creo que quedan pocas y además no están a la venta. Pero la idea del jardín japonés empezó a colarse y ya no me la quité de encima.
No es ninguna locura aunque lo pueda parecer. Entre Jose y yo podemos hacer la parte de carpintería sin mayores problemas (siempre nos puede asesorar un profesional), el estanque artificial no es difícil de montar y los viveros se encargarán de darle color verde a todo. La idea es que haya que cruzar el estanque por el puente para llegar a la pérgola para tomarse algo al fresco.
Ya sé en qué quiero ocupar los próximos 5 años de mi vida. O 10, ó 15... Si es que cuando me ilusiono con algo me convierto en una niña pequeña, pero si no fuera por estas cosas, ¿para qué coño viviríamos?

viernes, septiembre 29, 2006

Personas y gentuza.


Lo único que hace que continúe en mi actual trabajo es la certeza de que donde vaya voy a encontrar la misma mierda, y hasta puede que más y peor pagada.
Ya no tengo la menor esperanza de que mi empresa pretenda dar un mínimo de calidad, al fin y al cabo tampoco se la pide nadie, le pagan igual por entregar un ñordo que un trabajo bien hecho, así que habría que ser idiota para emplear más tiempo y esfuerzo del imprescindible. Hasta ahí vale.
Tampoco me importaría lo más mínmo si yo viviera aislada en mi despachito sin ver nada más que el trabajo que tengo por delante, y que realizo muy a gusto y quiero creer que con eficacia.

El problema que solo yo veo aquí, es que mientras la mayoría de mis compañeros trabajan con ordenadores y papeles, yo trabajo con PERSONAS, y no es exactamente lo mismo.

Soy la recepcionista de un centro de reconocimientos médicos laborales, soy la primera cara que el paciente vé cuando llega, soy la que le dá sonriente los buenos días, soy la que aguarda junto a ellos enfrascada en mi ordenador. Y soy la única que observa que la media de tiempo de espera es de dos horas, que algunas personas siguen en ayunas a las 11 de la mañana, que alguien es relegado para el final porque no le ha caído bien a alguno de mis compas, que mientras los pacientes esperan y esperan oyen dentro las risas y charlas de mis queridos compañeros, a los que no les importa el hecho de que estas personas están perdiendo horas de su trabajo que nadie les va a remunerar.
Habitualmente tambien soy la única que se come todas las quejas y protestas del personal. Qué se le va a hacer, no hay nadie más.

Durante un cierto tiempo, fui tan ingenua de pensar que mis compañeros médicos y enfermeros no eran conscientes de estas cosas, que no se habían parado a pensar que el tiempo de estas personas es valioso y que entre todos debíamos intentar hacerles el rato lo menos molesto y rápido posible. Creo que si alguna vez he demostrado ser una perfecta imbécil ha sido la vez en que les comenté todo esto. Aún no sabía que mis compas tienen un lema para con el paciente, y es "que le den por culo". Si tiene prisa, que le den por culo. Si está en ayunas, que le den por culo. Si lleva tres horas esperando, que le den por culo. Y por supuesto, si protesta por algo, lo van a dejar el último y además que le den por culo. Y no digamos si es extranjero y no domina bien el idioma, con ése disfrutan especialmente, empezando por asustarlo con que no va a poder trabajar porque no sabe responder las preguntas.
Y me duele todo esta injusticia como si me la clavaran en las carnes.

Llevo tres años y no consigo que se me haga un callo. No consigo endurecerme. A los ordenadores, las fotocopiadoras y los papeles sí les pueden dar por culo, pero no a las personas que vienen aquí porque su jefe se lo ha mandado, no por jodernos el día a nosotros. Que llevan media mañana trabajando y sin desayunar, que están perdiendo dinero cada minuto que pasan aquí, y que en su inmensa mayoría se portan bien y son pacientes en el más amplio sentido de la palabra. Sus jefes los tratan como mierda, nosotros los tratamos como mierda, pero al final hay un intercambio de papeles y billetes y todos contentos. Salvo ellos y yo.

Mis queridos compañeros de fatigas: tengo tres hijos que comen de esto y valoro mucho el tener un trabajo cómodo y no mal pagado, pero algún día antes de largarme os diré que sois un hatajo de miserables comememierdas amargados y segregabilis, gentuza que se cree algo por tener un mínimo poder sobre estos pobres desgraciados que tienen que ponerse en vuestras manos por imperativo legal. Algún día os darán por culo a vosotros.

Viva el Orfidal.

viernes, agosto 04, 2006

Agosto

Durante este mes, la ciudad siempre está como dormida. Apenas hay nadie deambulando (cuatro pobres currantes y algún guiri despistado), los comercios y bares cerrados, no hay vida en las calles. Es lógico, teniendo la playa aquí al lado, incluso los que trabajan este mes se escapan cuando pueden a pasar la tarde rebozándose en arena.

Yo no soy muy playera. Siempre he sido más bien de secano, y cocerme en mi jugo al sol y ponerme pringosa de arena no me hace mucha gracia tampoco. Sin embargo me gusta mucho el ambiente de la playa, el fresquito que hace por las noches, las terrazas... Me gustaría tener algún día un lugar donde escaparme los fines de semana aunque no pisara la arena, pero poder cambiar de aires de vez en cuando. Como decía una amiga mía, "al menos cuando friegas los platos, los azulejos son de otro color".

Tengo vacaciones la segunda quincena del mes, y aún no sé qué voy a hacer. No tengo muchas opciones, los niños estarán conmigo y a esos no hay quien los mueva de la ciudad, y tampoco tengo donde llevarlos de todas formas. Igual pillaremos unos días de playa y quizá alguna acampada por donde corra el fresco, pero nada espectacular. La paga extra se va íntegramente en libros de texto en Septiembre, así que nada de veraneo.

Jose y yo tenemos un pequeño sueño en común. Él tiene un terreno edificable en el campo, y a mí me encantaría construir en él una casa de madera. Me encantan las casas de madera tipo canadiense, con un gran porche y rodeadas de arbolado, para sentarse al anochecer en la mecedora (ya, ya sé, solo falta la armónica). Esa es mi parte del sueño, la de él consiste en una piscina subterránea, en el sótano, con suelo de mármol estilo terma romana.

Habrá que intentar fusionar los dos sueños en uno, para que los meses de Agosto resulten más amenos en el futuro.

jueves, julio 20, 2006

Qué penita...

Vaya por dios, mi hija rompió con su chico hace unos días y tenemos los tres el corazón partío.
Llevaban más de un año juntos, un año que el chaval se ha tirado prácticamente metido en mi casa (es que no salían, los sosos). Comía y cenaba en casa muchos días, hemos ido juntos de viaje, era mi asesor en videojuegos y me chipeó la PS2. Que le tenía mucho cariño, vaya... :/

Ya sé que la chica tiene 16 años y que ésto iba a ser algo pasajero, pero eso no hace que me dé menos pena no verlo más. Yo sabía que las cosas no iban bien entre ellos, y hace unos días mi hija lo llamó para que viniera a casa, yo sabía que con intención de cortar. Jo, cuando salió de la habitación al cabo de una hora, con una carita de pena terrible y una bolsa de regalos devueltos, me miró y ambos dijimos "hasta luego", fingiendo que no pasaba nada y que volveríamos a vernos al día siguiente como de costumbre. No se me ocurrió otra manera de hacerlo menos incómodo.

Es muy curioso esto de sentirme suegra a mi edad, que no es tanta. He sido hija, madre, nieta, pero lo de suegra es nuevo y aún no me he acostumbrado, pero ciertamente que se le coje cariño a un yerno (a una nuera aún está por comprobar, que creo que genéticamente estamos enemistadas por definición). Eso sí, no quiero conocer más novios de las chicas hasta que tengan cierta posibilidad de permanencia, o al menos de larga duración, que luego las rupturas son jodidas y con las mías tengo suficiente.

martes, junio 27, 2006

Cosas bonitas que te pueden pasar en la vida

- Llegar a los 35 y rehacer tu vida por completo, cuando creías que ya sólo te esperaba la rutina de ver pasar cada día semejante al anterior.

- Ver como tus hijos han crecido y no son unos perfectos imbéciles como te temías. Algo habrás hecho bien.

- La ilusión de comprar una casa que será solo tuya y el placer de compartirla con quien tú quieres. Buscar muebles, cuadros, impregnarla de tí...

- Coleccionar 1000 variedades de té porque nunca sabes cuál te va a apetecer ese día, y tomarlo al atardecer en el balcón sentada sobre un cojín en el suelo.

- Acariciar a tu gato cuando te hace el regalo de sentarse en tus rodillas.

- Encontrarse con los amigos alrededor de una mesa, charlar, reir, tomar cerveza, quererlos...

- Enamorarse de nuevo.

- Oir un "te quiero" de la personita que hace nada era tu niña y ahora es más alta que tú, y la adoras.

- Estrenar ansiosa el último libro que compraste y estabas deseando empezar (a ser posible, en el balcón mientras tomas un té y acaricias a tu gato).

- Contar los días que faltan para las vacaciones.

- Encontrar de repente un rato para tí: para sentarte a leer, darte un baño de burbujas, no hacer nada.

- Hacer planes, planes, planes, planes....


viernes, junio 16, 2006

Cadena literaria

Y ahora me entero de casualidad, de que Fantine me ha pasado el testigo de la cadena (espero que ya estés bien del todo, guapísima :*****).
Mira que es jodido elegir solo tres libros, así que habrá que ceñirse no a los que más me han gustado, que serían una barbaridad porque soy bastante benevolente, sino a los que de alguna manera se hayan hecho imborrables en mi corazón. De esos hay menos.

El Blogger hoy se niega a cargar imágenes, así que tendrá que ir a palo seco.

1- Un mundo feliz, de Aldous Huxley.
Este fue sin duda alguna mi libro de juventud. A los 14 ños me creó muchos sentimientos encontrados, porque si bien pintaba un futuro horrible y deshumanizado, por otra parte... jo, debía estar guay eso de amar lo que hacías, y como molaba lo de tener soma siempre a mano. Me causó un shock eso de estudiar cosas como Conciencia de Clase o Promiscuidad. Me llegué a plantear que no era un precio demasiado alto el que te pedían por ser feliz. Bueno, luego maduré y eso ... :)

2- 1984, de George Orwell.
Que sí, que me encanta la sci-fi. Y otro libro que plantea futuros horribles, aunque éste en el sentido opuesto del anterior. Me encanta el derroche de imaginación de este libro (imaginación no es algo de lo que carezca Orwell), y la atmósfera opresiva y asfixiante en la que te imbuyes. Y algo que parecía difícil gustándome tanto el libro: la película basada en él me parece una pasada. No hay más dios que George Orwell y John Hurt es su profeta. Por cierto, hicieron un gracioso guiño a este clásico de la sci-fi en "V de Vendetta", en la que John Hurt interpreta al Líder (el Gran Hermano de turno). Me encantó el detalle.

3- El perfume, de Patrick Suskind.
Menuda primera novela. Si me llegan a decir que un libro podría transmitirme olores no lo habría creído. Pero es que la narrativa es tan minuciosa, tan detallada la descripción del personaje, que por unas horas te conviertes en Jean Baptiste Grenouille y casi crees que puedes oler el cristal y guiarte por el olfato en la oscuridad. Maravillosa novela con desenlace redondo.

Yo releo muchísimo, me encanta releer. Tal vez porque leo tanto misterio y fantasía que a veces estoy demasiado pendiente de lo que va a ocurrir después y de quién será el malo al final, no leo, engullo. Pero las siguientes veces puedo dedicarme a saborear las palabras porque ya sé lo que va a ocurrir y no tengo prisa. Cualquiera de los tres libros anteriores los he leído un mínimo de veinte veces, o sea, llevo leyéndolos una vez al año desde hace 20 años, más o menos. He releído otros muchos libros, desde luego, pero estos tres se llevan la palma y por eso los he elegido. No me canso de leerlos y los disfruto cada vez como si fuera la segunda.

Le paso la pelota.. a Nilrem. Ta tocao, chaval ;)

martes, junio 13, 2006

Y como me dá la gana...



...pues subo otro dibujo de Ana.

Irritaciones varias

Sí que hace que no me paso por aquí, vaya. No es que estuviera muy liada, es que estaba desganada para escribir, pero ya vamos a ello.
El cómic de Ana finalmente no resultó elegido en el concurso, pero bueno, ya contábamos con que podía ocurrir, claro. Lo que jode es ver los que sí resultaron elegidos, juzgad vosotros mismos, que yo soy su madre. Ana por suerte no se lo tomó a mal, los concursos son así y ya se está preparando para el año que viene, pero tambien se había ilusionado con ver su trabajo impreso en una revista por la que la gente paga y todo. No pasa nada, es una chica muy madura y sacará una lección de esto. Le he pedido su cómic para llevar a la RAM ya que Rapunzell quería verlo, y me lo dejará encantada, aunque le dá un poco de vergüenza :)

Lo que sí que llevo mal, pero mal mal ( ya os hablé una vez de eso), es la desconsideración de la gente en general. Hay mil variantes, por supuesto, y cada día me trago una buena cantidad ya que trabajo con el público, pero hay una en especial que es el namber uan de la desconsideración humana, el top of the top, la que me hace echar espumarajos por la boca, LA GENTUZA QUE HABLA EN EL CINE.

Dioss, si solo nombrarlos me produce convulsiones... Esta gente que cree que los demás pagamos 6 euros para poder oir sus gilipolleces, esta gente que confunde el significado del concepto "cine en casa", estos mongólicos que solo conciben el respeto como algo unidireccional (hacia ellos), no saben la suerte que tienen de salir vivos del cine una y otra vez. La penúltima vez que casi sufro un ataque de nervios en el cine, estuve a punto de estrangular a una vieja a mi lado en "Misión imposible III", porque la hija de puta no solo no dejó de hablar en toda la película, es que encima me hablaba A MÍ, y yo ya debía tener más de doscientas pulsaciones por minuto, y empecé a notar cómo las manos me temblaban y se dirigían lenta pero inexorablemente al gaznate de la vieja, a acabar de una vez con su sufrimiento vital.

Es muy fuerte lo de estas señoras que hablan solas. Debe una sentirse realmente sola para contarle su vida al carnicero ("dame medio kilo de pechuga de pollo, que vienen mis nietos esta tarde y al mayor le he hecho un poco de pescado con patatas pero al pequeño no le gusta el pescado y carne ya comió ayer, y la pizza de un día para otro no le hace mucha gracia"), pero que te estén hablando en mitad de la película... Yo pierdo la paciencia, los modales, el respeto, la educación y la empatía humana, y sólo quiero que en una de esas la lengua empiece a crecerle como si fueran mutantes hasta que se les enrolle en la garganta y los estrangule de una vez. Sonrío de felicidad solo de pensarlo.

El problema es que tengo la costumbre de ir al cine los sábados, me gusta mucho ir al cine, pero para mí ir al cine supone someterme voluntariamente a una sesión de tortura. Concretamente me gustan las películas de terror, con lo que me aseguro una buena asistencia de público adolescente, que son los mejores para estas lides. Después de cada saltito de miedo, viene el inevitable coro de risitas aderezado con grititos de "hijaaa, qué suuustooo".

Me han hecho pasarlas putas, cuántas veces he estado a punto de levantarme de la butaca y largarme soltando esputos, pero he tenido que claudicar porque la única solución posible es dejar de ir al cine, y no quiero. Ahora, cuando empieza la peña a hablar y reirse, me convenzo a mí misma de que tienen todo el derecho a hacerlo, porque hablar fuerte está permitido en los cines, y si me encuentro algún ratito de silencio pues eso que me he ganado. Y así me engaño, pensando que ellos tienen la razón y no yo, y oye, como que empiezo a disfrutar de ir al cine tranquilamente.

martes, abril 25, 2006

Como me da la gana...

...pues subo un dibujo de mi niña que me encanta. Ana está preparando un comic completo para un concurso de dibujantes noveles, y me gustaría que lo viérais. El mes que viene sabremos cómo ha quedado, ya os contaré.

La cosa mejora

Estupendo, ahora se ha ido Carmen, otra compañera de trabajo. Y se ha ido así sin avisar, que mañana no vengo que me teneis harta.
Esto va mejorando por momentos, ahora tengo que hacer mi trabajo y el de ella. La supervisora tiene las hormonas descompensadas últimamente desde que se fue Fran, y ahora con esto ya ha perdido la olla definitivamente. No hace más que pegar gritos, correr de un lado a otro y ponerme histérica a mí, porque como todo el mundo sabe, el encargarte 4 o más cosas a la vez mejora ostensiblemente la eficacia de un empleado. Estoy haciendo cosas que no tienen que ver ni de lejos con mis habilidades, mis conocimientos y mi contrato.
Lo que más jode es saber que estoy así porque no he sabido lamer los culos adecuados, porque los dos compañeros que me quedan no hacen lo que no quieren hacer. Uno porque es subnormal (no es coña, nos han metido un disminuido psíquico que me sigue todo el día como un perrito para que le explique cosas que no entiende, las mismas cosas que llevo ocho meses explicándole), y la otra porque se toma las copas con la jefa. Luego la pone más verde que los cojones del increible Hulk, pero a la cara no tiene más que sonrisas.
De todas formas, sé que esto es lo más a lo que puedo aspirar. He pasado por empresas tan sumamente asquerosas que en comparación ésta es un modelo de virtudes, y una mileurista con contrato indefinido y sin formación universitaria todavía puede llorar por un ojo. Como siempre, lo que me revienta es el trato que se da a las personas en esta empresa, no las condiciones de trabajo en sí.
Es muy triste, pero cada día hago menos y con menos gana. Las buenas intenciones, las ganas de hacer cosas se han ido evaporando y ya no me queda nada más que hacer mis ocho horas diarias y ni un minuto más, y olvidarme de toda iniciativa. No quiero asumir ninguna responsabilidad, quiero hacer lo justo por lo que me pagan y ni siquiera corregir un error cuando lo tenga ante mis narices. Me han vuelto lo que no era, qué le vamos a hacer.
Y así hasta los 65.

Capi, quiero ese análisis exhaustivo, y lo quiero mañana a las 9 en mi mesa.

jueves, abril 06, 2006

Empresas y empresas

Todos los días se cierran negocios. Empresas que en su momento fueron creadas con ilusión, cariño y una cuidadosa planificación, se van al garete sin que nadie sepa a ciencia cierta porqué. Todos conocemos cientos de ejemplos, pequeñas tiendas o grandes bares que estuvieron mucho tiempo de reformas hasta por fin abrir al público, limpios y resplandecientes, con lo último en su género, dependientes sonrientes y deseosos de agradar, dueños ilusionados con la expectativa de ver prosperar su iniciativa, muchos números, muchas visitas a los bancos, mucho trabajo. Como decía el Capi Napalm, hay toda una historia detrás de cada negocio que quiebra, y seguramente nunca se sepa dónde estuvo el error que propició el cierre.

Y siendo así, cada día entiendo menos como en una empresa tan rematadamente cutre, marrullera, fraudulenta, apestosa, rácana y mierdera como esta en la que yo trabajo, entra tanta pasta.

Estoy viendo salir por la puerta a Fran, el que ha sido mi compañero más querido durante los dos últimos dos años. Tiene 26 años, es enfermero y una de las personas más trabajadoras, responsables y válidas con las que he tenido el placer de trabajar. Y se va para siempre, asqueado y dolido como lo estoy yo en este momento.
No hay premio para los que hacen más de lo que marca su contrato ni para los que se dejan la piel en la empresa de otro, solo la amargura de oir "lo que has hecho se te ha pagado, estamos en paz". Sí, pero han contratado a dos personas para sustituirle a él.

Ojalá arda esta oficina con los dos gerentes dentro. Quizá entonces estemos en paz.

viernes, marzo 17, 2006

La ley del mínimo esfuerzo

Que el actual sistema educativo funciona como el culo es un hecho en el que estamos de acuerdo profesores, alumnos y padres. Yo no tengo una solución, para eso están las mentes pensantes de este país, mis obligaciones se limitan a soltar unos 1.000 euros al año en material escolar y por lo demás, básicamente joderme.
Hay cosas que caen por su peso, como que la figura del profesor ha perdido toda autoridad, y que los estudiantes cada vez tienen menos ilusión y menos ganas de nada. Concretamente en la enseñanza secundaria, el sistema educativo propicia que tanto los unos como los otros cada vez pasen más de sus respectivas obligaciones, porque los profesores se hinchan de lidiar cada día con una piara de salvajes y los alumnos se preguntan por qué coño les obligan a asistir a unas clases que no le interesan cuando lo que quieren es ponerse a currar en el bar de su primo para comprarse la moto. Y mientras, sus padres sin enterarse de qué va la película y delegando en estos profesores la obligación de educar y enseñar a vivir a sus hijos. Bien, casi todos de acuerdo en todo esto. Si eres un pobre profesor quemado, un alumno desmotivado o un padre despreocupado estás de enhorabuena: tienes una sociedad que te entiende, porque sabe que la culpa de todo la tiene el sistema.
Ahora: ¿qué puedes hacer si perteneces a una categoría minoritaria? Pongamos que eres un alumno dispuesto a esforzarse para labrarse un futuro. Chico, lo lamento de veras pero estás jodido, al sistema no le gusta la gente que destaca de entre una aborregada mayoría con la que, al menos, saben cómo actuar.

Mi hija Raquel tiene casi 15 años y cursa 3º de ESO en un instituto cualquiera de Murcia. Tiene la estúpida convicción de que va al instituto no porque sea obligatorio, sino porque es la manera de adquirir los conocimientos necesarios para tener la profesión que le gusta, y en definitiva un buen futuro. Y eso es un problema.
Raquel es una adolescente standard de manual, llena de hormonas tontas y tan predecible como cualquier adolescente, pero resulta que tambien sabe lo que quiere y lo que tiene que hacer para conseguirlo. Y NO LA DEJAN, COÑO.
Cuando empiezan las épocas de exámenes yo me acojono, porque dejo de ver a mis hijas. Se encierran en su cuarto, meten la nariz entre los libros y se olvidan hasta de comer. Pasan noches enteras estudiando hasta que empiezan a perder peso y las ojeras les consumen la cara, se olvidan de amigos, de novios, de salir hasta que hayan terminado los exámenes, y no pararán hasta asegurarse de que tienen el 10. Yo me preocupo muchísimo por ellas y por lo exageradas que son, pero no puedo dejar de admirar su autodisciplina.

En los dos últimos cursos de Raquel se ha estado repitiendo la misma situación: el profesor convoca un examen para unos días más tarde, ella se encierra y deja de dormir y comer como es habitual, llega el día del examen, los alumnos no han dado palo al agua y le piden al profe que lo aplace, y el profe como no tiene gana de enfrentarse a esa marabunta hace lo más fácil: lo aplaza para no oirlos. Conclusión: los alumnos han hecho bien en irse de juerga y no estudiar, la imbécil ha sido Raquel que se ha dejado los cuernos todo el fin de semana. La inmensa mayoría de los exámenes que han hecho en estos últimos cursos han sido así. Hay un caso concreto de un profesor que comparten mis dos hijas, que tiene la puta costumbre de quitarle nota a una y añadirle a la otra, para igualarlas y así "evitar rivalidades". Valiente imbécil.
En algunas materias tienes opción a hacer un trabajo extra para subir nota y ella suele apuntarse a todos, así que a veces tiene un 12 de media en música o matemáticas. Pero con los trabajos extra suele pasar como con los exámenes: llega el día de entregarlos y lo aplazan, para favorecer a esa mayoría de alumnos que están allí para tocarse los cojones en detrimento de los que trabajan. Si eres padre o madre, no te molestes en enseñarle a tus hijos que el esfuerzo tiene recompensa, es mentira. En un centro de enseñanza (igual que en muchos trabajos), se premia la gandulería y se castiga el esfuerzo, y por uno o dos alumnos no merece la pena hacer las cosas mejor.
Hasta ahora, Raquel ha conseguido tener más cojones que esos dos o tres profesores. Ha exigido que la examinen a ella sola, porque era el día fijado para el examen y le daba igual lo que dijeran los demás alumnos. Ha entregado ella sola los trabajos el día fijado, aunque se hubiera aplazado la fecha de entrega. Pero yo no sé hasta cuándo podrá seguir así sin mandarlo todo a la mierda, porque se está empezando a desesperar.

Si pensais que este es el típico discurso de madre, teneis toda la razón, pero ser madre de Raquel no hace menos cierto lo que estoy contando. Aunque claro, todos conocemos el caso de la mamá coñazo que se queja de todo lo que le hagan a su niño, y eso quita toda credibilidad a las que queremos protestar por una situación injusta. Estamos automáticamente vetadas como personas racionales ante una situación objetiva. A un profesor quemado por la injusticia del sistema sí se le da crédito, porque es perfectamente comprensible que haya perdido aquella ilusión con la que empezó su andadura y por eso es normal que ahora cada vez haga menos y peor. Yo, en cambio, sigo en mi trabajo con la misma ilusión que el primer día, cada hora me satisface más porque mis jefes son personas que merecen todo mi esfuerzo, y cada céntimo que gano es toda una fortuna para mí. Hay que joderse...

Es verdad lo que yo decía al principio. El sistema educativo no tiene pies ni cabeza, muchos profesores han perdido motivación, la mayoría de los adolescentes están asalvajados y la mayoría de sus padres pasa de ellos. Pero hay otros casos igualmente reales:
- que hay profesores que debieron haberse planteado trabajar en la construcción.
- que hay profesores que, a pesar de todo, se esfuerzan cada día porque son conscientes de la importancia de su labor, y la realizan con dedicación.
- que hay padres que asumimos nuestra responsabilidad y no delegamos en los profesores más que la enseñanza académica.
- y sobre todo que, aunque no hagan ruido, hay chavales echándole huevos a la vida, que lo van a conseguir a pesar del sistema y a pesar de sus propios profesores.


lunes, marzo 13, 2006

Incomprendidas

Yo me enamoré de Japón hace muchos años. Empezó como una cierta curiosidad viendo una peli de Kurosawa, y con el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en mi pasión. Conozco la historia de Japón infinitamente mejor que la de España, la cultura japonesa siempre ha estado presente en mi casa, y mis hijos comen con palillos con tanta naturalidad como con tenedor. Hace años que me fabrico objetos de decoración y cositas que era imposible encontrar aquí, como lámparas de papel de arroz, batas de casa con forma de kimono o ikebanas con ramitas de almendro. Y me encantaba poseer esos detalles originales. Ahora, date un paseo por la tienda que te dé la gana desde que se puso de moda el estilo Zen.

Hace un par de años conseguí realizar uno de mis sueños: un cama de tatami, a 10 cm. del suelo y con las mesitas encima a los lados del colchón. Me costó un par de viajes a Leroy Merlín, varias hojas de caladora, muchos martillazos en los dedos y dos semanas de trabajo, pero por fin tenía la cama que siempre había querido. Y me importa un pito que esté de moda o no lo esté, coño. Pero un personaje me tuvo que preguntar: "¿y qué vas a hacer con ella cuando ya se haya pasado de moda este estilo?". Me tuve que contener para no responderle: desarmarla tabla a tabla e ir metiéndotelas por donde no brilla el sol. ¿De verdad puede alguien pensar que me pueda pegar esa pasada de trabajo para tener... una cama a la moda? Pues me temo que voy a tener una cama pasada de moda durante bastantes años, porque es la cama que yo quiero.

De resultas de esta manía mía, como os digo en casa siempre ha habido tradición niponófila, pero a cada uno le ha dado por un aspecto. Lo mío sin duda es el Japón tradicional, mi sueño es pasar una buena temporada en Kyoto para inflarme de ver danzas de geishas, ceremonias del té, kabuki, noh, tambores, y esos cantos que suenan como un destripamiento de gatos pero que me parecen preciosos.
Ana mi primogénita es otra pobre incomprendida. Conocida en su instituto como "la friki" o "la otaku" , o simplemente "la rara", vive para leer y dibujar manga dese hace años. Ahorra cada céntimo para cómics o material de dibujo, y evidentemente le revienta que la gente crea que manga significa Heidi o porno en dibujos animados. Tiene una estantería donde guarda cada comic como un tesoro, catalogados por autores, y hemos ido hasta Barcelona (vivimos en Murcia) buscando unos manga concretos que aquí no hay forma de encontrar, y Ana vé ahora como sus preciados tesoros que a ella le han costado tanto conseguir, se venden en los kioskos a 2 euros oferta de lanzamiento. Ahora todos sus amigos lo tienen, porque es barato y está de moda, y Ana tambien lo tiene porque es una niña a la moda. De repente está de moda el manga y los chavales llevan camisetas que dicen "yo tambien soy un otaku" porque han leído dos comics. A la pobre le dan ganas hasta de llorar :D

Y por supuesto ahora todo el mundo es un gran conocedor de la figura de las geishas (pronunciado jeisas), gracias a la reciente película.
Un día de estos nos haremos las dos el hara-kiri. Pero esperaremos a que esté de moda.

lunes, febrero 27, 2006

Yo confieso

Está visto que el ser humano necesita tener un cierto número de vicios, y no importa lo que hagas para luchar contra ellos, la cosa explotará por cualquier otro lado. Desde que he dejado de fumar, he adquirido las siguientes adicciones:
- el té. Me bebo más de litro y medio al día, en sustitución de los 6 ó 7 cafés que me chutaba antes y que ahora no pruebo.
- los chicles. Dos paquetes al día (je, lo mío son los "dos paquetes al día" de lo que sea).
- la salsa de soja. Cuando no estoy comiendo sushi, lo que suelo hacer casi a diario porque me preparo unas fuentes que pa qué, me la bebo a tragos de la botella. Para mí que le echan algo ilegal a la salsa esa.
- la telenovela "Rubí". No pregunteis, por favor.


No estoy segura de haber salido ganando con el cambio. Las adicciones comestibles aún las tolero, pero hacerme adicta a un culebrón me está causando serios problemas de autoestima. Los niños se me quedan mirando a veces con miedo, y me preguntan "¿qué has hecho con nuestra madre?".
Qué débil es la carne. Bueno, ahora al menos tengo carne.

PS: ¿Quién coño ha traducido el título del último Harry Potter?

jueves, febrero 23, 2006

Huyhuyhuy

Antes de que se me olvide, que sigo sin fumar.
Y una vez superada la fase llorodepresiva que no me dejaba comer ni dormir, empiezo a experimentar otro tipo de cosas más acordes con mi condición de ex-fumadora, como por ejemplo que estoy comiendo como un animal de bellota.
Vamos a ver, Almu, que no pasa nada porque cojas unos kilitos que al fin y al cabo te venían bien, pero es que llevas ya casi 3 kilos, y o paras el carro o no le veo buen final a esto. Sí, esa presión que ahora notas al final de la espalda cuando caminas se llama culo.
Pero es que ya no fumo, no bebo, no tomo café, limito los dulces. Ésta no soy yo, es un ente maligno que se ha apoderado de mi y cualquier día me pone a hacer tai-chi.
Mierda, yo que esperaba una vejez como la de Marisa de "Aquí no hay quien viva", y me estoy convirtiendo en Jane Fonda...

martes, febrero 14, 2006

Toca descansar

En unos pocos meses estará aquí la asamblea, y con ella las elecciones a la nueva Comisión de Control y Garantías. Y lo cierto es que espero el relevo gustosamente, tan gustosamente como asumí el cargo en aquellas elecciones en las que presenté mi candidatura.
Durante unos días hice como que me lo pensaba, pero yo sabía que no iba a presentarme de nuevo.
Tres años en la comisión, dos de ellos presidiéndola, creo que son suficientes. Es bueno que los cargos se vayan renovando, que todos tengamos oportunidad de trabajar por la asociación si así lo deseamos, y que ésta se beneficie de distintos puntos de vista y distintas formas de hacer las cosas.
La experiencia ha sido cojonuda, sin duda, pero tambien agotadora. Es una función que desgasta mucho anímicamente, y yo he puesto muucha ilusión y trabajo en ella, pero no soy de esos casos en los que la ilusión roza el masoquismo :)

Tambien me teneis que reconocer que los componentes de la actual CCG hemos vivido lo que Axque, muy sembrado, llamó "el bienio maldito". Salvo la historia de la Fundación, nos lo hemos comido todo, pero todo: las primeras elecciones reales a la Junta de Mensa, el Tentetiesogate (que me costó dos kilos), la reforma de los estatutos, el referendum, las elecciones a la nueva CCG. .. Así que de aquí a la asamblea de Julio todavía nos queda un rato movidito. Y fíjate que poniendo tantas ganas como le he puesto, y tantas horas como le he echado para que todo saliera como la seda, doy fe de que aún así es posible cagarla de mil maneras. Qué se le va a hacer.



Aquí un recuerdo del recuento de votos para las elecciones a la Junta. Parece aburrido, ¿verdad? Lo fue. Pero la gente que allí había era estupenda, así que de todas formas disfrutamos ese fin de semana. Jo, ahora al verla me da un poquito de pena, hubo momentos muy buenos en estos años.

Lo peor: ver la cara más desagradable de Mensa. Sinceramente, yo vivía mejor sin saber de la mezquindad de algunas personas, pero es lo que hay.
Lo mejor: casi todo, la verdad. Es bonito pensar que haces algo útil por los demás, pero sobre todo mola saber que con tu trabajo estás devolviendo un poco de todo lo que esta asociación te ha dado. Y me ha dado mucho y muy valioso. Pero quede claro que ejercer un cargo en Mensa significa exactamente eso: trabajo. En el mejor de los casos no será reconocido ni apreciado, y en el peor será duramente criticado, pero eso es algo que ya sabe cualquiera de los que alguna vez haya desempeñado alguna tarea en esta asociación.
¿Y por qué entonces siguen presentándose candidatos para cualquier cargo, y no faltan voluntarios cuando hacen falta para cualquier cosa? Pues llámalo ilusión, como el anuncio de la ONCE, porque sin la ilusión que le ponen estas personas, esto se iría al garete.
Y ahora que he visto desde este lado lo que eso significa, no puedo sino dar las gracias a todos los que trabajan o han trabajado para Mensa: supervisores de tests, coordinadores de zona y de mil tareas distintas, organizadores de tantas inciativas, la comisión que ha trabajado durante tres años en la reforma de los estatutos, administradores de listas de correo y canales de IRC, CCG , y sobre todo la santa Junta Directiva.
He flipado al comprobar que la Junta tiene una cantidad de trabajo que ninguno podíamos sospechar. Pero ni de lejos. Ser parte de la Junta de Mensa España significa literalmente dejarse los cuernos, así que pueden ir preparándose los futuros candidatos pero mi admiración y gratitud la tienen de antemano, como la tienen los actuales integrantes ante los cuales me quito el sombrero. Estos son los casos que comentaba antes, en los que la ilusión roza el masoquismo.
Y qué valiosos sois, y cuánto os debemos.

martes, enero 24, 2006

Teletipos

Jo, es que no tengo mucho tiempo para escribir. Solo un par de cosillas:

- Para los interesados, que sigo sin fumar (yuuuupiiiii, 24 días, con un par, sí señor, me hago la ola yo sola). Bueno, hubo una pequeña recaida el fin de semana pasado, pero no voy a flagelarme. Si he tropezado, pues me levanto y sigo andando. Cada día cuesta menos, ya se puede soportar.

- Mortizia, además de las recientes mechas violeta, ahora se pinta lágrimas negras en un ojo. Cagüenlaleche como acojona. Menos mal que yo luego la veo en casa con el pijamita rosa y las coletas, y se me tira al cuello a darme besos como cuando era pequeñita, entonces me acuerdo de que se llama Raquel y es mi niña.

- Vuelvo a ver la vida bonita. Joder, es que han sido dos semanas en las que no era yo, no sabía si necesitaba un psiquiatra o un exorcista. Pero las cosas van volviendo a sus sitio. Qué asco de adicción...

lunes, enero 09, 2006

Crónica de un mono: II y cierre

Hoy cumplo nueve días sin fumar, casi no me lo creo pero es así. Supongo que he entrado en una fase que me durará muucho tiempo: estoy jodida, echo de menos terriblemente el tabaco, muchas cosas en mi vida son distintas y no me gustan, pero al menos ya no quiero morirme.
Es el efecto secundario que peor llevo. No estoy irritable, no me siento enfadada, solo he estado muy deprimida. Pero deprimida de no levantarme en días del sofá y darme igual absolutamente todo, como si me hubieran puesto un velo negro ante los ojos y todo hubiera perdido su razón de ser.
He estado leyendo sobre los efectos que ha tenido en mi cerebro el verse privado de sus 45 dosis diarias de nicotina, y ha tenido que ser una bomba nuclear, hasta el punto de hacerme pensar que sería bonito no ver otro amanecer. Mi cerebro no distingue si he dejado de fumar o se me ha muerto un hijo, las consecuencias han sido las mismas, aunque afortunadamente de corta duración. Aún sigo con antidepresivos y ansiolíticos.
Me he dado cuenta de lo importante que fue quemar las naves y contar a todo el mundo que había dejado de fumar, el apoyo externo ha sido fundamental. En el trabajo me felicitaron un montón de compañeros, me dieron besos y abrazos... y yo pensaba: "joder, como para echarse atrás ahora". No han sido pocos los momentos en que pensar en esas caras de decepción me ha contenido para salir corriendo al estanco.
Y Jose, siempre Jose al lado con esa paciencia de Job. Las barbaridades que he llegado a decirle, pero él sabía que en esos momentos no era yo la que hablaba.
Supongo que ya ha pasado lo peor (mejor dicho, lo espero). Ahora tengo que aprender a seguir con mi vida cotidiana y con todas las cosas que asocio al cigarrillo. Ya puedo terminar de comer sin que se me revuelvan las tripas de puro mono, ya no siento pánico al despertar por la mañana (al menos ya no tanto), ya no me quema ese fuego después de desayunar. Pero curiosamente siento una gran angustia cuando entro en locales para no fumadores, o cuando llevo un rato en el cine. Todavía no puedo pensar en mí misma como "no fumadora", han sido muchos años para cambiar el chip en dos días, pero todo se andará.
Me he hecho consciente de que no necesito el tabaco para vivir, pero lo echo mucho de menos, como a un viejo amigo que te ha acompañado en todo momento y al que no volverás a ver. Aunque sepa que en realidad es un enemigo disfrazado, sigue siendo una lucha de minuto a minuto, y a veces todavía me planteo si merece la pena.
Sois muchos los que me habeis ayudado con vuestro apoyo. Gracias de corazón.

jueves, enero 05, 2006

Crónica de un mono: I

No sé cómo interpreta cada persona el dejar de fumar. Todos conocemos alguien que un día lo dejó sin más y apenas le costó, depende de tantos factores... Ésta crónica es únicamente de MI mono, y no tiene que ser representativa para nadie más. Es como los partos, no hay dos iguales, tú solo sabes que va a doler.

Yo sabía que Nochevieja iba a ser la última vez que fumara, así que la disfruté al máximo. Me había propuesto no fumar el dia 1 y no pensaba hacerlo, pero la espectativa me ponía nerviosa. Fumé en casa mi último cigarrillo, lo miraba diciendo "hijoputa, no me vas a joder más, voy a ganarte el pulso", pero lo cierto es que ya lo estaba echando de menos como a un amigo al que no vas a ver en mucho tiempo. Destrocé en pedacitos los dos que quedaban, que me conozco.
Tenía un paquete entero en el bolsillo que le dí a Jose para que luego lo tirara, y me puse a dormir pensando qué me depararía el dia siguiente:

Dia 1: Me despierto lentamente. En un instante recuerdo que no tengo tabaco, que hoy no fumo, y siento un ataque de pánico. Miro el cenicero de anoche donde están los cigarros destrozados, buscando algo aprovechable, una colillita, y me maldigo por haberlos roto a conciencia.
Jose viene a animarme, ha preparado el desayuno y me trata con cariño (el tambien es ex-fumador). Pero yo no veo ni siento nada, los sonidos y voces a mi alrededor son solo un molesto zumbido. No quiero estar en esta casa con esta gente, quiero mi tabaco, solo pido eso¡
Después del desayuno, el mono ataca de forma atroz. Aprieto los dientes hasta que no siento la boca, bebo agua sin parar para engañar al cuerpo de alguna manera.
No me atrevo a comer para que no me pase otra vez lo mismo, solo picoteo algo y me acuesto en el sofá. La casa está llena de niños, mis hijos y los de Jose, Jose ya no sabe cómo ser más cariñoso conmigo y ponérmelo más fácil. Solo hay una cosa que me aliviaría, y lo sabemos. Pero no hay tabaco en casa, y aunque lo hubiera no lo fumaría, porque mi decisión es firme...
Pero sí hay tabaco. Jose baja a la calle unos minutos, y yo aprovecho y me pongo como loca a registrar su ropa buscando el paquete que le dí ayer: "por favor que no lo haya tirado por favor que no lo haya tirado por favor por favor". Pero no está por ninguna parte, supongo que al final lo tiró. Me hundo.
Del resto de ese día solo recuerdo haberlo pasado echada en el sofá, sudando como los yonkis, llorando, mirando al techo, dormitando, esperando que llegue la noche y con miedo a que vuelva el día. Feliz Año Nuevo.
Queda claro que ese primer día no fumé porque Jose estaba a mi lado, de cariñoso vigilante. Yo me habría fumado hasta las cortinas. Gracias Jose por ayudarme a pasar uno de los peores días de mi vida (y he parido 3 veces). Fin del primer día, ha pasado lo peor.

miércoles, enero 04, 2006

Me llamo Montse

...y soy fumadora empedernida.

Llevo 4 días sin fumar. 96 horas. 5760 minutos. ¿Sabeis lo que significa eso para alguien que lleva 23 años alimentándose de nicotina, y cuyo cerebro ha olvidado que es posible vivir sin ella?

Esta mini-entrada es tanto para vosotros como para creérmelo yo misma. No me atribuyo gran mérito, voy dopada de antidepresivos hasta las cejas, pero el hecho es que llevo cuatro días sin fumar. Las próximas entradas serán una crónica pormenorizada, lo digo para que se ahorren entrar aquellos a los que les aburra el tema. Pero es que ahora no hay nada en mi vida más importante que esto, se siente.

jueves, diciembre 22, 2005

Glin, glon, glan.

Psé, pues a mí la Navidad ni fu ni fa. Que ni me encanta ni la odio, ni me invade ningún espíritu extraño ni me deprimo. Sientes que hay algo distinto en el ambiente, la ciudad está de luces hasta arriba, hay arbolitos y bolas y flores de Pascua por todas partes, pero aparte del cambio en el mobiliario urbano no veo gran diferencia con cualquier otra época del año.
Trabajar trabajo igual, la Nochebuena para mí es un trago cuya parte más divertida y chispeante es el discurso del rey en la tele. Veintisiete personas alrededor de una mesa haciendo el lila (¡hay que divertirse, hay que divertirse como sea¡), comiendo como si el mundo se acabara mañana, niños correteando bajo la mesa y viejas cantando "Noche de paz" con una voz tan melodiosa como el arrastrar de un anillo por el cristal.
"Dale sidra a los niños que esto no hace daño, que es de manzana". No jodamos, tambien son buenísimos los cereales y no se me ocurre meterles un JB. "Te veo más gorda", "te veo más delgada", "te veo mejor cara", "te veo mal aspecto"... Si fuera yo igual de sincera con esta gente a la que veo una vez al año, me nombrarían persona non grata en la familia - "Tía Trini, no sé cómo lo haces pero cada vez estás más gorda y más fea, a ver cuándo me cuentas el secreto"-. El hecho de haber cumplido ya 36 años no es impedimento para que me sigan tratanto como a los 6. Qué coñazo de noche, por dios, y qué poco familiar soy.

Cuando los niños son pequeños vives la Navidad de otra manera, la vives para ellos. Montas el árbol, compras los juguetes, los vistes de pastorcitos y toda la parafernalia, pero ahora que solo aspiran a tener un móvil nuevo y a teñirse mechas... Mortizia se ha puesto unos mechones violeta, que si antes ya daba miedo ahora parece la niña de The Ring con esas melenas. Pero me han sacado cada una 8 sobresalientes y un par de matrículas de honor, así que por mí como si se ponen piercings en los párpados. Para equilibrar un poco la cosa, Samuel ha suspendido 8 de 10, así que va a pasar unas vacaciones más bien jodidas. Pedazo de cabrito, que quiere matar a disgustos a su pobre madre...

La Nochevieja tampoco es nada especial para mí. Sales y te emborrachas como cualquier otra noche de juerga, solo que hay más gente por la calle y tú pasas más frío con los putos vestiditos de tirantes. Muchos años me he quedado sola en casa viendo una peli tras otra con la bata y las zapatillas , y no he echado nada de menos. Eso de que te impongan salir, comer y beber porque sí, me toca un poco las narices. Y no es que lo haga por rebelarme y boicotear la Nochevieja con mi ausencia, es que prefiero hacerlo cuando me apetece y no cuando digan que toca. Para estar con los amigos y disfrutar de un rato de juerga y unas risas cualquier momento es bueno.

Y el día 1 de Enero me fumaré mi último cigarrillo. Ya os contaré. O no.


lunes, diciembre 12, 2005

Y otra RAM

La quinta ya, y tan buena como esperaba. Mucho jugar, mucho beber, poco dormir y a codearse con la flor y nata de esta nuestra asociación.
Bactering y yo salimos el jueves por la mañana, y sobre las 6 de la tarde ya estábamos en Valladolid, donde hacía mucho menos frío del que esperaba, especialmente en el hotel donde nos metieron sus buenos 30º.
Dicho hotel estaba bastante bien, especialmente la piscina caliente y la sala de juegos. Efectivamente, puedo dar fe de que tal y como se rumorea el Pisuerga pasa por Valladolid, y Gallardón ha debido trasladarse allí este puente, porque estba toda la ciudad levantada.
Nada más llegar ya empiezas a dar besos y abrazos, me encanta llegar al sitio donde sabes que te están esperando buenos amigos, y saber que vas a disfrutarlos un par de días, que desgraciadamente pasan volando. Pero hubo tiempo para todo, ya empiezo a controlar esto de estar en dos o más sitios a la vez. Fue maravilloso volver a ver a la gente de Madrid y Barcelona, con los que tengo más relación, a algunas caras las eché de menos (especialmente a Antonn, Mkxis y Lumen Dei), pero Moriarty se las apañó para aparecer un ratito la noche del sábado, justo a tiempo para ser dolorosamente humillado al Catán por mi persona :P. A otros en cambio no les eché de menos en absoluto, y encima conocí a algunos personajes inenarrables. Imperator, perro, espero que la próxima vez que vayas a Granada consideres seriamente la posibilidad de pasar por Murcia, que no termino de amortizar la cama de invitados.
Algunos llegaron a lo largo del viernes e incluso del sábado, por nimiedades como el trabajo y cosas así. Pero el sábado por la noche, allí estaban los Pelafustanes en pleno y con nuevas incorporaciones. Se quejan mucho de que salió mal, como siempre, pero no les hagais ni caso. Sonaron muy bien y hasta Francesc cantó como un campeón, incluso llevando todo el día vomitando. Muy profesionales, sí señor, y divertidos como siempre. Superalgarra se pilló un mosqueo de tres pares, porque como ya es habitual desaparecieron misteriosamente un montón de bombillas y un mando a distancia del hotel. El pobre se lamentaba: "Hala, otro hotel al que no podemos volver..." xDDD

Los que aún no habeis ido a ninguna RAM, no deberíais dejar pasar la del año que viene, vereis qué experiencia. Y aunque la delegación mensamurciana no estuvo mal representada, espero veros a todos en la próxima.

miércoles, noviembre 30, 2005

Ni me acordaba de que tengo blog

Vaya, pues sí que tengo esto abandonado... Y no es que no pasen cosas, solo es que no estoy muy habladora. Además, lo siento por mis pocos pero muy selectos lectores, pero no me siento obligada en absoluto a escribir aquí a menudo, y el día que me sienta obligada seguramente lo cierre.
De momento estoy absolutamente centrada en la próxima RAM. Tengo unas ganas locas de ver y abrazar a la gente que quiero y no tengo oportunidad de ver a menudo, y de pegar botes y berridos en el concierto de los Pelafustanes (este año con nuevos componentes, :********* a mi Fantine).
La RAM siempre es una fecha muy esperada por mí, me ilusiona mucho volver a ver a mis amigos lejanos, amén de darme un voltio por ciudades nuevas que invariablemente me pillan a 600 km. mínimo. Y este año toca Frigodolid, para que podamos sacarle utilidad a los carnets de Mensa rascando los parabrisas de escarcha.
Creo que para mí habrá siempre dos Ram's inolvidables: la de Oviedo porque fue la primera, y la de Mazarrón porque ayudé a organizarla (lo que soy capaz de hacer por no desplazarme), y aunque fue muy trabajoso nadie lo pasó mejor que yo. No es por nada, pero creo que en Murcia pusimos el listón bastante alto, y además todo el mundo aprendió algo: que los tomates de Mazarrón se riegan con muy poca agua (lo dijo el alcalde como tres veces para asegurarse de que nos llegaba el mensaje).
Estoy ansiosa por veros, joer...

miércoles, noviembre 02, 2005

Redioss, qué finde :)))


LLegó por fin el fin de semana del Salón del Manga (llegó y pasó, por desgracia). Qué gozada ver a los amigos de Barcelona, qué maravillosos son y qué bien se han portado conmigo, son un lujo.
La visita al Salón en sí, de maravilla. Agotadora por los viajes y las horas de pie, pero maravillosa. Lo hemos pasado todos como enanos, las chicas se gastaron todos sus ahorros en chorradas, hemos hecho miles de fotos y ha sido de lo más divertido.
Como os dije, me tiré los últimos tres meses cosiendo disfraces como una loca, pero el resultado ha merecido la pena. Los chavales estaban alucinados llevando los disfraces de sus personajes favoritos, y allí se encontraron con gente que a cada paso les pedía una foto. Se sintieron famosos por un día, jeje.

Seguro que los más adictos a la PS2 reconocerán a Dante y Snake.






Alastor costó mucho de hacer, pero estoy super orgullosa del resultado :)






Las chicas se vistieron de sus personajes favoritos del grupo Dir en Grey, resultando semejantes pintas (entre otras, porque llevaron tres o cuatro disfraces cada uno):



Un coro de quinceañeras (como ellas, vamos), se les arremolinaron alrededor y le dijeron a Raquel, la de los pelos naranjas, que era Dios. Es curioso como se confunden hasta las identidades cuando vas disfrazado de tus ídolos. No les pidieron autógrafos de milagro, jojo. Por allí la gente iba saludándose entre ellos como si se conocieran de toda la vida, pero llamándose por los nombres de los personajes que representaban, y era realmente divertido de ver. Había disfraces de todos los personajes de manga, anime y videojuegos que se puedan imaginar, no faltó ni Cálico Electrónico :D

Que vamos, que lo hemos pasado de cine.

lunes, octubre 24, 2005

Vamos a ello, Hari, con un par.

La putada sin nombre que constituye para nosotros los fumadores la nueva ley anti-tabaco, podría acabar siendo la puntilla que muchos necesitábamos para decidir desengancharnos de una vez. Ya será jodido no poder fumar un cigarrillo en la salita del trabajo, pero a lo que me niego categóricamente es a que me estropeen un café o una cena por tener que aguantar el mono. Bares y restaurantes eran el último bastión del fumador, y la prohibición de fumar en ellos algo impensable, pero lo han hecho.
Yo recuerdo de jovencita (y no hace tanto, jo), haber fumado en autobuses, cines y centros de salud. A lo más que llegaban es a un cartelito de "Se ruega no fumar", y eso en la consulta de un pediatra con una docena de niños tosiendo. Tan inconcebible como es eso hoy día, será para las nuevas generaciones el saber que hubo un tiempo en que se fumaba en los restaurantes, y tirando piedras a mi tejado diré que me parece de puta madre.
Ya escribí sobre lo que me revienta la gente que molesta al vecino por dejadez, y el hecho de hacerles respirar nuestro humo no es una excepción. O sea, a mí me gustaría que el tabaco no humeara y así no m0lestara a nadie, pero lo cierto es que molesta y eso me hace sentir mal. Lo más que puedo hacer es alejar el cigarro todo lo que puedo de las narices ajenas, y respetar las casa y coches de la gente que no fuma, pero no puedo dejar de fumar porque soy una adicta de mierda, así de simple. Ya sé que solo los fumadores van a entenderme, pero mi historia es la siguiente.
Empecé a fumar con 13 años, sobre los 16 ya me fumaba un paquete diario, y en los últimos años he llegado a picos de casi 4 paquetes diarios. Ahí fue cuando me acojoné y lo restringí a 2 por el método de no comprar más y hacer que me duren todo el día. He fumado en los embarazos, he fumado dando pecho, he fumado con bronquitis y hasta cuando me faltaba el aire, he salido a las 3 de la mañana a comprar tabaco, fumo en casa con una hija asmática, he llegado a pesar 40 kg. por no comer por culpa del tabaco, mis pulmones parecen flautas traveseras cuando me levanto por la mañana, pero nada de eso ha sido suficiente. Fumar es lo primero que hago al levantarme y lo último al acostarme, y no hay una actividad que conciba sin tener un cigarro en la mano o al menos ardiendo en el cenicero.
Mi padre dejó de fumar hace años, y mi madre siempre me lo recrimina: "Mira tu padre, se dejó el tabaco con dos cojones". Yo siempre le digo: "No, mamá, fue con dos anginas de pecho y un amago de infarto". Y eso mismo creo que tendrá que pasarme a mí, que me den un susto de muerte que me haga replantearme todo.
O bien, que prohiban fumar en todas partes salvo en tu casa y en la calle. Y aquí llegamos al quid de la cuestión, porque no quiero pasar el resto de mi vida puteada, prefiero pasarlas canutas una temporada y ser libre el resto de mi vida. Otra cosa es que lo consiga...
La palabra que me inspira la sola idea de dejar de fumar es pánico. Dejar de fumar para una empedernida como yo, significa coger una depresión de caballo. Durante varios meses voy a ser incapaz de disfrutar de un buen rato, de una velada agradable, de una buena peli o de un buen libro, nada me va a saber a nada porque mi cuerpo no va a dejar que me olvide de que necesita nicotina. Para los no fumadores sería como si supieras que tienes que pasar los próximos meses sin beber agua, a ver si eres capaz de pensar en otra cosa que no sea la sed espantosa y si hay algo que te pueda distraer para no pensar en el agua.
Pero estoy decidida, porque ahora la alternativa es demasiado dura. Me atiborraré de Nicorette, Zintabac, Valium, Prozac, chicles, pipas, me pondré una funda en las uñas, patearé la nevera, me despertarán las ganas de fumar a media noche, lloraré como los críos, me iré al monte a gritar y doblar un pino, dormiré 14 horas al día, pero voy a superarlo como sea.
Nunca les he dicho a mis hijos que no fumen, porque sé que tendré el mismo éxito que mis padre tuvieron conmigo. Me parece más efectivo que sepan que hoy daría cualquier cosa por no haberme puesto el primer cigarro en la boca, y que espero que ellos no lo hagan nunca porque tarde o temprano tendrán que pasar el infierno que me espera a mí.
Y cuando lo consiga, me convertiré en la peor nazi antitabaco de la tierra como suele pasar, MWAHAHAHAHAHA, temblad fumadores.
Oye, y voy a dejar de hablar de tabaco, que durante esta entrada me he fumado 6 ó 7.

Amos a por ello, Hari, que nosotros lo conseguiremos sin necesidad de anginas de pecho. Deseadnos suerte, chicos =:0

viernes, octubre 14, 2005

100 pasos

Paseando por el blog de Nur, he topado con éste. La idea de autodefinirse es bastante atractiva, a quién no le gusta hablar de uno mismo especialmente si ha creado un blog para ello. Pero 100 pasos me parecen demasiados...
Son demasiado pocos para llegar a conocer a alguien, pero demasiados para intentarlo. Así que voy a ejercer mi maltrecha capacidad de síntesis tratando de hacerlo en... pongamos 10.

1- Me llamo Montse. Según la tradición familiar debería haber sido Pura como mi abuela, pero un tío mío catalán intercedió por mí y nunca se lo agradeceré lo bastante. No me veo como Puri... :)
2- Soy un palo vestido. En los últimos meses cogí unos kilos debidos a la buena vida y la falta de stress, pero para mis 1'65 de estatura he pasado casi toda mi vida adulta con 45 kilos. De ahí que haya empezado hace poco a ponerme falda, porque mis piernas no eran como para enseñarlas.
3- Soy madre de familia numerosa. Me casé a los 19 y ví una regla antes de quedarme embarazada de Ana. Estoy loca por mis hijos, aunque nunca me han gustado especialmente los niños.
4- Soy bastante descastada. No soporto a mi madre, y a mi padre y mis dos hermanos a los que quiero mucho, tampoco los veo a menudo, siento como si hubieran dejado de cumplir su función una vez adultos, aunque sea un pensamiento bastante egoista. Por suerte ellos son igual ,así que no nos echamos demasiado de menos.
5- Soy una individualista irredenta. Odio trabajar en equipo, compartir las broncas, las felicitaciones o depender de otros que marquen el ritmo. Me gusta ser responsable sólo de mis errores, o de mis aciertos.
6- Tengo bastante confianza en mí misma. Creo que soy capaz de cualquier cosa mientras no me demuestre lo contrario. Cuando eso ocurre tambien lo puedo asumir sin demasiada pena, pero necesito retos.
7- Sufro algo de agorafobia. Estuvieron a punto de violarme alos 16 años, y desde entonces me aterrorizan las calles vacías. Creo ha sido la peor experiencia de toda mi vida.
8- No me gusta salir de copas y juerga, pero valoro mucho un café con los amigos en plan tertulia tranquila.
9- Estoy enamorada y soy bastante feliz, de momento no pido más a la vida que lo que tengo: tranquilidad y estabilidad.
10- Mis gustos y aficiones ya están en mi perfil, no insistiré en ello.

PS: 11- Es que soy muy vaga...

Buff, no ha sido fácil :)

viernes, septiembre 30, 2005

Sin vuelta de hoja

Buena parte de los errores que uno comete en la vida son subsanables, afortunadamente. Algunas decisiones equivocadas se pueden revocar, siempre existe la posibilidad de reconciliarte con aquellas personas con las que te has enemistado, cambiar de trabajo o de vivienda si no estás contento (es jodido, ya lo sé, pero es posible). Incluso hay responsabilidades de las que más o menos te puedes escaquear, pero de momento se me ocurren dos cosas con las que vas a cargar toda tu vida y de las que no hay posibilidad de escape:
1- Tus hijos, lo cual no es ninguna sorpresa para nadie, sea cual sea la edad que tengan siempre serán una fuente de preocupación para tí. Lo que a ellos les ocurra te duele, y así será mientras vivas. De todas formas, no conozco a nadie que hubiera preferido no tener los hijos que tiene, son lo que más quieres en el mundo y no te imaginas la vida si no existieran, luego son una "carga" que se lleva gustosamente y a la que no renunciarías por nada.
2- Y ésto ya es más jodido: el padre /la madre de tus hijos.

La decisión equivocada de haberte unido a quien no debías, no es revocable en el caso de que haya hijos en común. Nunca será tan sencillo como decir "fue bonito mientras duró, sayonara baby". Con el padre de tus hijos (voy a masculinizar el caso porque para eso cuento yo la historia), estarás unida en la pobreza y en la miseria, en la enfermedad y en la agonía todos los días de tu vida hasta que la muerte os separe, y cuando realmente te haces consciente de ello, descubres que es una gran putada. No hay vuelta de hoja ni marcha atrás.

Tus hijos (lo que más quieres en el mundo), pasarán con él ciertas temporadas y en cierta medida dependerán económicamente de él. Y esto es una fuente de problemas, preocupaciones y disgustos, sobre todo en el caso de que ellos no quieran hacerlo, y tú los veas pasarlo mal y no puedas hacer nada por evitarlo, porque la ley así lo dice. Es su padre, y a tí te revienta que tenga derechos sobre ellos, porque eso te obliga a tí a no olvidarte nunca de su existencia. Tienes que hablar con él regularmente, tienes que consultarle decisiones, tienes que seguir y seguir discutiendo incluso cuando la relación ya se acabó y tú terminaste hasta los mismos huevos de discutir. Pero por causa de tus hijos esa persona seguirá formando parte de tu vida te guste o no.
Lo que puede suponer esto para los niños ya es otra cuestión, se pueden adaptar bien o se pueden volver locos intentando llevar dos vidas paralelas: la vida con mamá y la vida con papá, que suelen ser bien distintas. Pero para tí, que nunca te verás libre de una persona a la que ya no quieres tener cerca, es más bien duro de llevar. Y eso, desde luego, en el caso de que las cosas se lleven más o menos civilizadamente (en la medida en que ello es posible), y que la intención no sea hacer daño al otro a través de sus hijos. Porque si la intención es esa, si una de las partes resulta más retorcida y rencorosa de la cuenta y no tenga escrúpulos en joder a sus hijos con tal de joder a su ex, tu vida se puede convertir literalmente en un infierno. Y yo estoy harta de ver llorar y sufrir a mis hijas, joder. Ellas no quieren dejar de ver a su padre, porque lo quieren, solo quieren que sea un buen padre...
Nada, un desahogo, que tengo el día chungo. Si quereis moraleja, elegid bien las gónadas que harán a tus hijos, porque te van a acompañar el resto de tu vida. Un besazo, mkxis.

miércoles, septiembre 14, 2005

Terra Mítica, crónica subjetiva.

El sábado cogimos a mi prole y nos dispusimos a pasar el día en Terra Mítica, aprovechando que nos quedaba cerquita (Benidorm). Yo ya había ido el año en que lo abrieron y me gustó, pero muchas de las atracciones y espectáculos aún no funcionaban, así que me apetecía repetir ahora que está todo abierto y que han estrenado alguna que otra atracción, y sobre todo me apetecía que lo vieran los niños.
Lo primero que he de decir y que precisamente me gustó de Terra Mítica es que NO es un parque de atracciones, aviso, es un parque temático. Hay atracciones, por supuesto, porque es lo que más gente atrae y de hecho nos lo venden como un gigantesco parque de atracciones, pero no lo es.
A ver cómo explico lo que opino de este parque, que no es fácil. Lo primero que hay que decir es que es bonito, la decoración de cada zona está bastante acorde con la cultura que representa, la música, las animaciones de actores por la calle son bastante entretenidas, y algunos espectáculos son realmente buenos (especialmente la historia de Barbarroja que se representa en Iberia, la toma de un pueblo español por una banda de piratas con su barco enorme y todo). Pero la segunda impresión que me deja es la de una especie de "quiero y no puedo".
Terra Mítica está plagado de restaurantes, bares y sobre todo tiendas de souvenirs, en lugar de cosas para ver. Está concebido básicamente para que te dejes la pasta allí, más que para que disfrutes de un día de parque, y uno tiene la impresión de haberse dejado 33 € por entrada para tener la oportunidad de seguir gastando una vez dentro. Evidentemente esa es la finalidad de cualquier invento de este tipo, pero uno espera que se lo pongan bonito, que le den vaselina para que no duela, que te diviertas tanto que no te importe pagar lo que sea. Pero por ejemplo, no hay zonas acondicionadas para sacar la fiambrera y comer de picnic, no puedes olvidar en ningún momento que tú estás allí para dejarte los cuartos. Y oye, a una le gusta que la engañen, que le hagan creer que todo está montado para que tú lo disfrutes y que el dinero es lo de menos. Como cuando pagas una barra libre y luego te tomas dos cubatas, te dejan limpio pero tú tienes esa agradable e infantil sensación de que bebes gratis solo porque no pagas la consumición. Me pillais, verdad?
En cuanto a la distribución del parque, en cada zona puede haber 3 ó 4 atracciones (una "dura" y dos chorraditas suaves), un restaurante asequible tipo hamburguesería, otro más lujoso, y otras 3 ó 4 tiendas de regalos si no más. En los folletos y en la web aconsejan visitar el parque dos días para disfrutarlo plenamente (o una semana, no te jode), pero lo cierto es que en unas horitas ya está todo visto. El resto del tiempo se va en hacer cola para las atracciones.
Y mira que a mí me van las emociones fuertes, de las de ponerse cabeza abajo o bajar a velocidad de vértigo, pero de esas atracciones hay cuatro, de las cuales una de ellas dura 35 segundos exactos y la otra es una caida libre (ponle cuatro segundos). Y haces hasta una hora de cola para eso. Luego te quedan un par de chorraditas para toda la familia, descensos en rápidos, paseos en barco y poco más, o sea que las atracciones insisto en que no son su fuerte.
La pena es que en el resto de puesta en escena se podían haber lucido un poco más, que no costaba tanto cuidar los detalles . Vale que los paseos son bonitos y arbolados y acordes con la zona en cuestión, pero cosas del tipo papeleras metálicas modernas por todas partes en lugar de disfrazarlas de la época estropean bastante el efecto. No te permiten tener la sensación de haberte transportado en el tiempo (jo, eso estuvo mejor conseguido en el castillo de Lorca, para los que vinisteis a la Ram de Mazarrón).
Al parecer el parque está teniendo pérdidas por todas partes, y es posible que no esté abierto muchos años más. Cuesta creerlo al ver los ríos de gente que entra, pero lo entiendes mejor cuando intentas calcular los gastos de semejante instalaciones. Creo que el fallo es que se han quedado a medio camino de las dos cosas: no es exactamente un parque de atracciones, pero tampoco han clavado el ambiente que pretendían, supongo que porque no pueden permitirse detalles que no les van a reportar beneficios. Si hasta una de las nuevas atracciones cuesta 5 € después de haber pagado el precio de la entrada... Se nota que ya no saben de dónde sacar más pasta.
Menos mal que a mí me sacaron poca, las entradas me las regalaron y a medio día cayó un bocata. Si llega a costarme la fiesta los 250 ó 300 € que hubiera sido lo suyo, no estaría hablando tan tranquila de los defectos de Terra Mítica, estaría cabreada como un mono :)
A pesar de todo, fue un día estupendo y lo pasamos muy bien, pero uno no puede evitar sentirse un poco decepcionado. Un consejo final a los que piensen ir próximamente: pedid el mapa y el horario de espectáculos en vivo, disfrutad de todos los que tengais tiempo material para ver (a las 11:00 en Roma, a las 11:30 en Egipto...), y dejad las atracciones para el final. Durante la última hora yo monté 5 veces seguidas en el Synkope porque ya no hay colas, y merece la pena esperar. Si no ves los espectáculos, entonces sí que has pagado para nada.

miércoles, agosto 17, 2005

El sueño de una noche de verano.

Hoy me han cabreado. El gilipollas de mi jefe me ha pegado la bronca injustamente y me he cabreado, así que el resto de la mañana va a trabajar su padre.
A riesgo de que el concepto que tengais de mí baje bastantes enteros, os voy a contar lo que me pasó una noche el verano pasado. Ya lo tenía olvidado, pero lo he recordado porque anoche salió a cuento en la conversación que tenía con mis hijas y aún están riéndose de mí, y me temo que lo harán durante bastante tiempo.
Una noche, despierto de madrugada boca abajo con la sensación de que algo se está paseando por mi espalda. Era verano, las ventanas estaban abiertas y yo medio en bolas, así que no era improbable que algún tipo de bicho se hubiera colado. Pero si era un bicho, tenía que ser una araña de la XXL o una rata, porque lo que fuera me estaba cubriendo todo el omoplato derecho. Evidentemente me desperté con un ataque de pánico y empecé a gritar, a pegarle puñetazos a aquello, a arañar y rascar con todas mis fuerzas, pero lo que fuera seguía allí, sin moverse. Yo cada vez más acojonada y pegándole a aquello cada vez más fuerte, y a todo esto gritando como una posesa (oí las voces de algún vecino a quien había despertado).
Cuando empiezo a recuperar de verdad la conciencia y me despejo del todo, jadeante, sudorosa y acojonada, me doy cuenta de que estoy boca abajo, acostada sobre mi brazo izquierdo, y que lo que hay encima de mi espalda es... mi propia mano izquierda. Claro, como el brazo estaba completamente dormido no siento absolutamente nada, pero lo saco de debajo de mi cuerpo, empiezo a sacudirlo y a abrir y cerrar la mano para que la sangre vuelva a circular, y cuando por fin recupero el sentido del tacto... la hostia, qué dolor de mano¡ Cosa bastante normal, porque al encender la luz veo que tengo la mano izquiera llena de arañazos, chorreando sangre y amoratada como si le hubiera pasado un camión por encima.
Me tuve que desinfectar las heridas y vendarla porque tenía los nudillos despellejados y las falanges atrofiadas como una garra. Cuando me preguntaban qué me había pasado en la mano decía de coña que me habían atacado durante la noche (lo cual era cierto, vamos, me había atacado vilmente mi mano derecha).
Eso sí, que se ande con mucho cuidado cualquier bicho que tenga pensado posarse en mi espalda, porque no tengo piedad. Seré tonta del haba, que casi me automutilo...
Una noche tambien me desperté boca abajo pero con la cabeza mirando el techo como la niña del Exorcista, pero esa ya es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. A veces pienso que deberían atarme a la cama para dormir.

martes, agosto 09, 2005

Ciudades

Vivir en una ciudad pequeña como Murcia tiene indudablemente sus ventajas, porque te la puedes recorrer andando de punta a punta en tres cuartos de hora.
Poder ir a pie al curro cada día es un lujo, y ahora que trabajo exactamente en la otra punta de la diagonal de la ciudad, llego en 15 minutos de autobús. Siempre tienes cerca de casa el cole de los niños, el centro de salud, las tiendas y las zonas de copas. Jo, si Antonn, Custer, Moriarty y yo vivimos a 200 metros uno de otro...Los inconvenientes que supone vivir en una ciudad pequeña supongo que son igual de obvios.
Si quieres estudiar idiomas, puedes elegir entre francés, inglés y alemán . Si quieres hacer artes marciales, tienes el karate y el judo. Si eres lector de comics, tienes que ir a la única librería especializada que hay y tener la suerte de que tengan lo que buscas. Si quieres un libro de rol, acércate al Corte Inglés y confórmate con lo que veas allí. Si quieres cualquier cosa que se salga de lo mayoritario, te topas con una pared.
En ese aspecto flipo cuando voy a Madrid, por ejemplo. Tienes todo lo que puedas buscar, puedes estudiar lo que quieras, encontrar lo más raro que se te ocurra. ¿Pero dónde está todo eso? Siempre a la misma distancia, que es a tomar por culo de tu casa. A mí, pobre provinciana, me parece ciencia ficción hacer tres trasbordos para llegar a cualquier sitio (trascualo? en Murcia sólo haces eso si te sales de la ciudad para ir a un pueblo...). Si coges un taxi tienes que decirle la calle y hasta el número¡ En Murcia sobra con que digas "voy al lado del colegio tal o del hotel cual". El concepto de distancia que tenemos aquí es otro, una cosa está lejos cuando está a más de 20 minutos a pie...
¿Y qué es mejor? Y yo qué sé, es que las diferencias son muchas. Los murcianos en Madrid flipamos al ver las tiendas tan estrambóticas que puedes encontrar y ver que se puede vivir de eso, y los madrileños flipan en las ciudades pequeñas porque se pueden dejar el coche en el garaje todo el día. Leí por ahí que Madrid es una ciudad imposible de entender cuando vas a pasar unos días, pero increíblemente especial cuando vives en ella. Y a mí me encanta tener el trabajo tan cerca, pero me gustaría que existiera una academia de japonés y una tienda de juegos y una biblioteca como dios manda...
Ahora que lo pienso, otra pega que tiene Murcia es que sales por ahí y te topas con tu ex por todas partes.

viernes, agosto 05, 2005

Rooool



Ostras, cómo nos lo pasamos el fin de semana con el rol en vivo de Naruto. Acabamos reventados de dar barrigazos por el monte, pero fue memorable. Mis niñas son las dos de la izquierda, y mi peque es el nano del shuriken gigante (disfraces y complementos made by Montse). No sé si disfruto más con la aguja y las tijeras o con la sierra de calar y la lijadora.

viernes, julio 29, 2005

Defectos y virtudes

Toma ya, dos posts en una semana. Entendedme, he estado casi un mes de vacaciones y no he tenido tiempo de escribir, así que ahora me sale toda la verborrea. Me reincorporé el lunes, y todavía estoy tratando de que sacudirme la espesura mental. No entiendo a esos que dicen: "yo al cabo de dos semanas ya estoy aburrido y deseando volver". ¿¿¿??? Dios santo, y yo que no habría vuelto. Debe ser triste no tener nada que llene tu vida cuando no estás trabajando.

Pues pensaba yo el otro día a raiz de algo que leí, sobre defectos y virtudes humanas. Todos somos más tolerantes con unos defectos que con otros, dependiendo de nuestro propio carácter. Creo que la sinceridad y la generosidad son de las virtudes mejor vistas y más alabadas, nadie dice de sí mismo que es un mentiroso ni un rata, aunque no nos importa admitir que seamos por ejemplo unos vagos (como es mi caso). Siempre hay alguno que suelta: "a mí el que no me quiera es por lo claro y sincero que soy". A lo mejor no se les ocurre que el hecho de ser un gilipollas integral igual tambien puntúa. Yo siempre me ando con cuidado con estos que van con la verdad por delante...

En mi caso, soy bastante tolerante con ciertos defectos humanos, pero hay uno que me saca absolutamente de mis casillas, me pone a parir y me hace hervir la sangre, y no es de los más denostados socialmente: la desconsideración. Algunos ejemplos gráficos:
-la señora que en el supermercado forma en la caja una cola de la leche porque tiene tooodo el tiempo del mundo para embolsar sus cosas y pagar.
-los papás que miran sonrientes a su niño mientras está dando berridos y pateando cosas en un local cerrado y poniendo de los nervios al resto de la clientela.
-el dependiente de la tienda que lleva media hora rajando con un cliente conocido mientras el resto se tira de los pelos esperando que empiece a atender.
-el que sube al autobús y se planta en medio a charlar con el conductor cuando detrás la gente está esperando para subir.
Este tipo de personas puede conseguir que salga de mí una Mrs. Hide. Me pasan por la cabeza cosas como lo bonito que sería estrellar una silla en la cabeza del niño, de la señora o del sujeto en cuestión. A estos seres que creen que su presencia es un regalo para la humanidad y los gritos de sus críos malcriados es música celestial, los metía en un saco bien atado y los tiraba al mar. Mejor al río Segura, que está hecho un asco.
Vereis, yo es que soy de las que si está en una cabina y veo a alguien esperando, soy capaz de cortar la conversación, no soporto saber que estoy haciendo esperar o molestando a alguien por mi inacción. Y claro, no puedo entender como hay gente que se pisa el escroto de lo tranquilos que van por el mundo, puteando al personal.

Por las mismas razones, la virtud que más admiro en una persona es la consideración. Por encima de la generosidad, la sinceridad y lo que querais. Admiro al que se levanta de su asiento en el bus porque ha entrado un anciano (ojo, que a mí es difícil adelantarme en eso), al que se apresura para no hacer perder su tiempo a los demás, al que considera que los demás tienen como mínimo tantos derechos como él. Al que te reconoce un esfuerzo extra, al que ayuda a una señora mayor que no puede con sus bolsas de la compra aunque eso te haga perder un tiempo precioso. Y sin necesidad de ir tan allá, admiro al que no molesta gratuitamente.

martes, julio 26, 2005

Cerró Manoli's

Durante los años en que me dedicaba exclusivamente al cuidado de criaturas mágicas, pasé muuchas muchas horas en una cafetería llamada Manoli que hay junto a mi casa. Cada mañana el mismo recorrido, cruzar la carretera, dejar a alos niños en el cole, vuelta a cruzar y a desayunar en Manoli.
Es una cafetería perfecta para ciertas cosas. Es totalmente acristalada, lo que la hace muy luminosa, y las mesas son grandes para poder leer el periódico tranquilamente mientras desayunas. Sueles encontrar siempre a la misma gente, los clientes habituales a los que ves cada día, y con los que terminas por hacer una cierta amistad.
Allí suelen acudir todas las mamás del colegio, de las que yo huía como de las avispas por lo pesadas que eran. Su único tema de conversación era, obviamente, los niños. Que si se comían la verdura, que si la seño les había dicho no sé qué en clase, que si se peleaban con sus hermanos, y yo me aburría terriblemente. A mí me encantaba bajar a a Manoli por una sola razón: era estupendo leer allí con un café en la mano y la musiquita suave de fondo. He leído docenas de libros en ese bar al lado de la ventana, he estudiado, he charlado superficialmente con los clientes de diario, me he reido mucho con los chistes de Manoli. Ella, que era la dueña, es una mujer fantástica. Siempre bajaba a tomar un café con ella a las 10 de la noche cuando estaba cerrando, y entonces echaba el candado y nos sentábamos en una mesa a charlar un poco sobre lo que nos había ocurrido durante la jornada.
Más adelante, la cafetería de Manoli se convirtió en el lugar donde pasaba mis mejores ratos, porque empezamos a acudir allí todos los domingos Antonn, Custer y yo a jugar al Catán. Y con todo lo que nos queremos, delante del tablero nos destrozábamos vivos, a la yugular. Y lo pasábamos de miedo.
Antonn siempre empezaba llamándome Montsita, al cabo de un rato de putearlo empezaba a llamarme Montse, y cuando llegaba al Montserrat, yo sabía que le había jodido en serio. Lo siguiente que me llamaba era Monsauron :)
Y Custer, nuestro niño mimado, no perdía oportunidad de destrozar a cualquiera de los dos. Entonces Antonn y yo nos mirábamos con una mezcla de tristeza y orgullo y decíamos: Dios mío, hemos creado un monstruo. Fueron muy buenos aquellos tiempos, y rebautizamos el sitio como Manoli's Games & Coffee.
Siempre que venía a Murcia y tenía ocasión, Moriarty se nos unía esa tarde. Tambien Beor pasó por Manoli y jugamos a todo, regalándonos ambos unos juegos para Mensamurcia que siempre acaban en mi casa.
Por circunstancias personales, pasamos una temporada sin vernos para jugar, y hace un par de meses yo pasé por Manoli para tomar un café, y me encontré el local cerrado y el cartel de Se vende en la puerta. Me sentí muy triste, como si hubiera perdido una parte de aquellos buenos tiempos.
Claro que podemos seguir viéndonos en cualquier parte para jugar o charlar, pero es que Manoli...era nuestro Manoli's Games & Coffee.

domingo, julio 03, 2005

Ains,que se me cae la baba

Ésta es mi niña. Si es que hay mucho frikismo en mi casa..:D