martes, julio 26, 2005

Cerró Manoli's

Durante los años en que me dedicaba exclusivamente al cuidado de criaturas mágicas, pasé muuchas muchas horas en una cafetería llamada Manoli que hay junto a mi casa. Cada mañana el mismo recorrido, cruzar la carretera, dejar a alos niños en el cole, vuelta a cruzar y a desayunar en Manoli.
Es una cafetería perfecta para ciertas cosas. Es totalmente acristalada, lo que la hace muy luminosa, y las mesas son grandes para poder leer el periódico tranquilamente mientras desayunas. Sueles encontrar siempre a la misma gente, los clientes habituales a los que ves cada día, y con los que terminas por hacer una cierta amistad.
Allí suelen acudir todas las mamás del colegio, de las que yo huía como de las avispas por lo pesadas que eran. Su único tema de conversación era, obviamente, los niños. Que si se comían la verdura, que si la seño les había dicho no sé qué en clase, que si se peleaban con sus hermanos, y yo me aburría terriblemente. A mí me encantaba bajar a a Manoli por una sola razón: era estupendo leer allí con un café en la mano y la musiquita suave de fondo. He leído docenas de libros en ese bar al lado de la ventana, he estudiado, he charlado superficialmente con los clientes de diario, me he reido mucho con los chistes de Manoli. Ella, que era la dueña, es una mujer fantástica. Siempre bajaba a tomar un café con ella a las 10 de la noche cuando estaba cerrando, y entonces echaba el candado y nos sentábamos en una mesa a charlar un poco sobre lo que nos había ocurrido durante la jornada.
Más adelante, la cafetería de Manoli se convirtió en el lugar donde pasaba mis mejores ratos, porque empezamos a acudir allí todos los domingos Antonn, Custer y yo a jugar al Catán. Y con todo lo que nos queremos, delante del tablero nos destrozábamos vivos, a la yugular. Y lo pasábamos de miedo.
Antonn siempre empezaba llamándome Montsita, al cabo de un rato de putearlo empezaba a llamarme Montse, y cuando llegaba al Montserrat, yo sabía que le había jodido en serio. Lo siguiente que me llamaba era Monsauron :)
Y Custer, nuestro niño mimado, no perdía oportunidad de destrozar a cualquiera de los dos. Entonces Antonn y yo nos mirábamos con una mezcla de tristeza y orgullo y decíamos: Dios mío, hemos creado un monstruo. Fueron muy buenos aquellos tiempos, y rebautizamos el sitio como Manoli's Games & Coffee.
Siempre que venía a Murcia y tenía ocasión, Moriarty se nos unía esa tarde. Tambien Beor pasó por Manoli y jugamos a todo, regalándonos ambos unos juegos para Mensamurcia que siempre acaban en mi casa.
Por circunstancias personales, pasamos una temporada sin vernos para jugar, y hace un par de meses yo pasé por Manoli para tomar un café, y me encontré el local cerrado y el cartel de Se vende en la puerta. Me sentí muy triste, como si hubiera perdido una parte de aquellos buenos tiempos.
Claro que podemos seguir viéndonos en cualquier parte para jugar o charlar, pero es que Manoli...era nuestro Manoli's Games & Coffee.

5 comentarios:

´°*¤·Nur·¤*°` dijo...

El otro día llamé para reservar una mesa a uno de mis restaurantes favoritos, donde mi marido me pidió que me casase con él. Me contestó una de las chicas diciendo que estaban recogiendo, que el restaurante se cerraba. Por un momento, el corazón se me quedó helado, con un dolor casi físico. Es terrible que nadie nos consulte ese tipo de decisiones a la gente que hemos dejado tantos buenos momentos en un lugar así.

Capitan Napalm dijo...

Me fascina ver los letreros de "se vende" en los establecimientos. no puedo evitar pensar en la historia de fracaso que hay detrás ¿Que pasó? ¿Problemas con los socios? ¿Falta de clientes?

Entendedme, me desgrada mucho que los negocios y los sueños de la gente se vayan al traste, pero desde que soy empresario y soy consciente de mi propia mortalidad, no puedo evitar que se me disparen los generadores de "what if?"

almuric dijo...

El fracaso de Manoli's es la crónica de una muerte anunciada: un dueño que pasa una vez al mes a llevarse la caja, tres camareras sudamericanas que echan 14 horas y casi no libran, un servicio cada vez peor, y ni un duro invertido para mejorar el local. Bastante standard, no? No creo que haya muchas ilusiones frustradas detrás de este cierre, solo una pésima gestión y mucha avaricia.

Pucela dijo...

Suscribo moción de Nur: los antiguos clientes deberíamos tener voz y voto en las decisiones de cerrar sitios que han sido especiales para nosotros.

Ahora, en el sitio de Manoli's pondrán un Banco. Siempre ponen un Banco. Sitio especial cerrado, Banco al canto: es una fórmula matemática.

Hari Seldon dijo...

Cómpralo y pon un garito de juegos para frikis ;-D